Coalición liderada por Irving Azoff exige límites a los acuerdos de IA en la música
“No se puede imponer el consentimiento por defecto”
En un llamado conjunto sin precedentes, 31 organizaciones que representan a artistas, compositores y managers de todo el mundo han publicado una carta abierta dirigida a sellos discográficos y editoriales musicales, advirtiendo contra el “mal uso” de los derechos de los creadores en los crecientes acuerdos con tecnologías de inteligencia artificial (IA).
La iniciativa, coordinada por la European Music Managers Alliance (EMMA) y firmada por entidades como la Music Artists Coalition (MAC) —fundada por el influyente manager Irving Azoff—, la Songwriters of North America (SONA), la Artist Rights Alliance, la European Composer and Songwriter Alliance y la Featured Artists Coalition, entre otras, denuncia que muchos artistas y compositores están siendo excluidos de las negociaciones que definirán el futuro de la industria.
“Las compañías discográficas y editoriales están negociando acuerdos de IA que podrían moldear el futuro de la música, pero los artistas y compositores cuyas obras, voces, interpretaciones, imagen e identidad creativa hacen valiosos esos acuerdos no están siendo consultados de manera significativa”, afirma la carta publicada el 22 de junio.
Según las organizaciones, los sellos mayores estarían optando automáticamente a los artistas con contratos existentes para usos relacionados con IA, y presentando cláusulas de derechos de IA como condición estándar en nuevos acuerdos. Esto genera un desequilibrio grave, ya que los creadores son los titulares primarios de derechos morales, de vecindad, de imagen y de personalidad, que no pueden ser licenciados sin consentimiento claro, autoridad y rendición de cuentas.
Tres principios clave: Consentimiento, compensación y transparencia
La carta establece tres pilares fundamentales que deben respetarse:
Consentimiento y control: No se pueden imponer “opt-ins” por defecto ni cláusulas forzadas. Los artistas deben poder decir “no” sin temor a penalizaciones, con información clara y específica sobre el uso de su material.
Compensación justa: Debe definirse explícitamente qué porcentaje de los ingresos va al creador, al sello y a la empresa de IA.
Claridad y transparencia: Los artistas y managers requieren información oportuna y comprensible sobre duración, usos permitidos y mecanismos para retirar el consentimiento.
“La música la hacen los artistas: compositores, músicos e intérpretes. Los derechos les pertenecen a ellos”, enfatizó Ron Gubitz, director ejecutivo de la Music Artists Coalition.
“El negocio de la música está en un momento en el que puede construirse correctamente, juntos. Eso significa una verdadera asociación con quienes hacen la música”.
Contexto de una industria en transformación
Esta advertencia llega tras una ola de acuerdos entre majors y plataformas de IA generativa como Suno y Udio, incluyendo settlements judiciales y licencias para nuevos servicios de música impulsados por IA que se lanzarán en 2026. También coincide con demandas, como la presentada por la American Federation of Musicians contra Universal Music Group y Warner Music Group por licenciar grabaciones sin compensar a los músicos de sesión.
Jess Partridge, directora ejecutiva de EMMA, señaló que estos movimientos unilaterales arriesgan repetir errores del pasado y no contribuyen a un sector “centrado en el artista”. Annabella Coldrick, del Music Managers Forum del Reino Unido, fue aún más directa: “Estos derechos no son suyos para venderlos”.
La carta concluye que la innovación con IA puede generar nuevas oportunidades, pero “los artistas no son simplemente activos de catálogo, y la innovación no puede usarse para anular sus derechos”. El futuro de la música, insisten, debe construirse CON los creadores, no impuesto sobre ellos.



