Serj Tankian, de System of a Down, denuncia la “hipocresía” de Israel al reconocer el Genocidio Armenio
El activismo incansable de Serj Tankian, líder de la banda System of a Down, ha vuelto a generar controversia internacional. El músico armenio-estadounidense arremetió contra el gobierno de Benjamin Netanyahu tras la decisión del gabinete israelí de reconocer oficialmente el Genocidio Armenio de 1915, calificándolo como una maniobra política oportunista en medio de las crecientes críticas por las operaciones militares en Gaza y Líbano.
En un video difundido en redes sociales a través de la plataforma Vocal Politics, Tankian —cuyos abuelos sobrevivieron al genocidio perpetrado por el Imperio Otomano— acusó directamente a Israel de instrumentalizar el dolor histórico de su pueblo.
“Están usando nuestra historia, nuestro genocidio y nuestro dolor para su ventaja política”, declaró con firmeza.
Según el artista, durante décadas Israel evitó reconocer el exterminio de más de un millón y medio de armenios para no perjudicar sus alianzas estratégicas y de inteligencia con Turquía. Tankian señaló que grupos de presión como AIPAC habrían influido incluso en el Congreso estadounidense para retrasar el reconocimiento oficial, que finalmente se produjo en 2021. Ahora, con las relaciones turco-israelíes deterioradas y bajo escrutinio global por el conflicto en Gaza, el timing del anuncio israelí le parece sospechoso.
“El hecho de que este gobierno, que ya está cometiendo genocidio en Gaza y Líbano, reconozca el genocidio de mis abuelos es lo peor que podrían haber hecho a los armenios”, afirmó Tankian, quien no escatimó en críticas directas al primer ministro Netanyahu.
Un activismo coherente con la trayectoria de la banda
Estas declaraciones no sorprenden a quienes siguen la carrera de System of a Down. Todos sus miembros son descendientes de sobrevivientes del Genocidio Armenio, y la agrupación ha convertido la memoria histórica y la denuncia de violaciones a los derechos humanos en ejes centrales de su música y activismo. En presentaciones recientes, como en el festival Sick New World, Tankian volvió a recordar a las víctimas armenias y alertó sobre genocidios contemporáneos.
El reconocimiento israelí, aprobado el 28 de junio y aún pendiente de ratificación parlamentaria, ha generado reacciones encontradas. Mientras algunos lo celebran como un paso histórico, Tankian y otros activistas armenios lo ven como un gesto hipócrita que deslegitima el sufrimiento real al usarlo como herramienta geopolítica.
Esta polémica reabre el debate sobre cómo los Estados utilizan la memoria de los genocidios en función de sus intereses estratégicos del momento, un tema que Tankian y su banda han visibilizado durante más de dos décadas.



